

En el Centro-Oeste brasileño, con tres estados — Mato Grosso, Mato Grosso do Sul y Goiás — y el distrito federal, la naturaleza se desvela en paisajes únicos. El Pantanal, llanura que se extiende por más de 200 mil kilómetros cuadrados de áreas que son inundadas todos los años por las aguas de los ríos que cruzan los estados de Mato Grosso y Mato Grosso do Sul, exhibe una biodiversidad única, que llevó Unesco a considerarlo Patrimonio Natural Mundial y Reserva de la Biosfera.
Los atractivos naturales del Centro-Oeste incluyen además dos tesoros menos explorados: la Chapada dos Veadeiros, en Goiás, un gran manantial de aguas que forma centenas de cascadas, y la Chapada dos Guimarães, a 70 kilómetros de Cuiabá, capital de Mato Grosso, con formaciones geológicas impresionantes en medio a la vegetación del Cerrado (Sotobosque). Catorce millones de brasileños viven en la región, donde está Brasilia, la capital fundada en 1960 para desarrollar el interior de Brasil. Los edificios, verdaderos monumentos, diseñados por Oscar Niemeyer y el trazado urbano de la ciudad firmado por Lucio Costa forman un monumento modernista sin igual.