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Un mundo nuevo

Polonia, el país del... voleibol

Por Rio 2016

El deporte, difundido en Europa por soldados, se consolidó con Hubert Wagner, el técnico que se convirtió en leyenda

Polonia, el país del... voleibol

El equipo de Polonia celebra la conquista del título mundial del voleibol en el 2014 tras vencer a Brasil en la final

¿Cómo un programa de protección de niños en condición de calle a finales de los años 1800 contribuyó al nacimiento del voleibol en Estados Unidos? ¿Cómo ese deporte se difundió por el mundo, alcanzando a las trincheras en Europa y a bases militares en el Pacífico y en Asia? ¿Cómo hizo todo eso para influir en uno de los técnicos más temperamentales e incisivos en la historia del voleibol y que se convirtió en una parte importante de la cultura de un país como Polonia?

Comenzando por el final: en su época de oro, la selección masculina de voleibol de Polonia fue liderada por uno de los entrenadores más exigentes de todos los tiempos: el temperamental Hubert Jerzy Wagner (1941-2002).

Conocido por su dureza, Wagner decía que los entrenamientos de 8 a 10 horas diarias servían para el desarrollo completo de cada jugador “porque el gesto deportivo comienza en el corazón, pasa por la cabeza y por el alma, para después llegar a la mano”.

 

Los polacos abarrotaron el gimnasio de Katowice para la final del Campeonato Mundial (Foto: Adam Nurkiewicz/Getty Images)

 

Fue en torno a esa leyenda que el voleibol de Polonia brilló, se convirtió en una referencia histórica y se hizo popular.

Wagner era uno de los jugadores más reconocidos del país (defendió a su selección en 194 partidos entre 1963 y 1971) y llegó al quinto lugar en los Juegos Olímpicos México 1968. Asumió como técnico del equipo en 1973 después del fracaso en Múnich 1972, cuando quedaron novenos.

Con este técnico innovador, Polonia consiguió terminar con la hegemonía de la Unión Soviética y Japón (ambos países habían obtenido nueve de las 10 medallas de oro en disputa entre 1964 y 1980) al finalizar en el primer lugar en el torneo de Montreal 1976.

La selección polaca también se convirtió en un ícono en la historia del deporte con dos actuaciones claves. La primera fue la conquista de su primer título mundial en Ciudad de México en 1974 al derrotar a Japón, campeón Olímpico en Múnich 1972. La victoria había sido lograda por un grupo de jugadores jóvenes en  el campeonato que se considera como el más desgastante de la historia.

En esos Juegos, las selecciones jugaron todas contra todas, con 11 partidos seguidos por equipo en un estadio a casi 2.300 metros de altitud en la capital mexicana.

En los Juegos Olímpicos Montreal 1976, Polonia protagonizó el partido más emblemático de la historia del voleibol, al ganarle una épica final a la Unión Soviética por 3-2 y quedarse con el oro.

Wojtowicz, el precursor del ataque de fondo

La Polonia de Hubert Wagner también estuvo integrada por uno de los mejores jugadores en décadas: Tomasz Wojtowicz, el pionero del ataque de fondo en la cancha que el técnico usaba como arma táctica para driblar la fuerza y la altura del bloqueo de sus rivales soviéticos y también engañar a la rápida defensa de los japoneses (que eran comandados por otro técnico legendario: Yasutaka Matsudaira).

 

Tomasz Wojtowicz, uno de los mejores jugadores en la historia del voleibol y "arma" del técnico Hubert Wagner (Foto: archivo personal)

 

Debido a su era dorada de entre 1974 y 1976, la selección polaca es considerada como la mejor del siglo XX y el voleibol echo raíces en la cultura deportiva del país. Fundamental para la consolidación del deporte en su país, Hubert Wagner es homenajeado todos los años con un torneo en Polonia que lleva su nombre y que comenzó en el 2003, un año después de que falleciera en un accidente automovilístico.

Sus inicios

En 1895, en la sede de la Asociación Cristiana de Jóvenes (ACJ) de la ciudad de Holyoke (Massachusetts), en Estados Unidos, William George Morgan inventó el mintonette, una disciplina derivada del bádminton y precursora del voleibol.

En 1914, George J. Fisher, secretario de la Oficina de Guerra de la ACM, incluyó el voleibol en la guía de educación física para las Fuerzas Armadas de Estados Unidos dentro y fuera del país. Miles de pelotas y redes fueron enviadas a las tropas (y también a sus aliados), incluyendo a las bases en el Pacífico y Asia.

 

El voleibol se esparció por el mundo con los soldados estadounidenses (Fuente: Ensayo de David Warner sobre la historia do deporte)

 

En Europa, el voleibol llegó por las playas francesas de Normandía y Bretaña con los soldados norteamericanos durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Después se expandió al este europeo, alcanzando primero a Checoslovaquia y Bulgaria, donde se popularizó por disputarse en un estadio cerrado, lo que permitía practicarlo también en invierno a pesar del intento frio.

Su llegada a la Unión Soviética fue a través de la ciudades del río Volga (Gorky y Kazan) y por localidades del extremo oriental del país (Khabarovsk y Vladivostok). El nacimiento oficial del voleibol en Rusia está marcado por un partido inédito disputado el 28 de julio de 1923 en Moscú entre la escuela estatal de arte y técnica (Bjutemás) y el instituto de cine (GTK).