Nadador paralímpico mexicano va a Rio 2016 en busca del pentacampeonato
Juan Ignacio Reyes defenderá las medallas de oro en 50m espalda clase S4 obtenidas en Sídney 2000, Atenas 2004, Pekín 2008 y Londres 2012
Juan Ignacio Reyes defenderá las medallas de oro en 50m espalda clase S4 obtenidas en Sídney 2000, Atenas 2004, Pekín 2008 y Londres 2012
Juan Ignacio Reyes posa con su medalla dorada en el podio de los Juegos Paralímpicos Londres 2012 tras ganar en los 50m espalda (Foto by Gareth Copley/Getty Images)
Su nombre ya está escrito en la historia del paralimpismo con cuatro medallas de oro ganadas en la natación de Sídney 2000, Atenas 2004, Pekín 2008 y Londres 2012. También posee el récord mundial en su categoría desde ya hace siete años. Ahora, a los 33 años, el mexicano Juan Ignacio Reyes puso su mira sobre Rio 2016 con un objetivo en claro: mantener su reinado en los 50m espalda de la clase S4 del nado paralímpico y conseguir su quinta presea dorada.
“Sería maravilloso llegar al pentacampeonato y, dicen por ahí, que sería de los únicos deportistas en todo el mundo que lo ha logrado. Para mí sería bueno hacer historia; para mí y para mi país”, dijo Reyes en una entrevista exclusiva con rio2016.com.
Reyes perdió sus brazos y su pierna izquierda cuando tenía cinco años por una púrpura fulminante que obligó a amputarlos. Como otros deportes paralímpicos, la natación se divide en varias categorías definidas en función de la discapacidad del atleta. Una de las condiciones para participar de la clase S4 es carecer de tres extremidades.
“Serían mis quintos Juegos representando a México. Es un honor. Es algo que disfruto mucho. Y no importa si son los primeros o los quintos, para siempre es siempre una gran experiencia poder estar en esos eventos, en esas competencias”, agregó.
En los últimos mundiales de natación realizados en julio pasado en la ciudad escocesa de Glasgow, Reyes obtuvo la medalla de plata en los 50m espalda al finalizar 1,04 segundos por detrás del ruso Roman Zhdanov, de sólo 17 años y que completó la prueba en 43,81.
Ese tiempo aún está lejos del récord mundial de 42,71 marcado por Reyes en Pekín 2008, pero le impidió al atleta mexicano repetir el título que había conseguido en los campeonatos previos realizados Montreal, Canadá, en el 2013.
Mientras considera natural el surgimiento de atletas más jóvenes que desafíen a los deportistas veteranos, Reyes está confiado en que su madurez mental le permitirá marcar una diferencia.
“La medalla de plata en Glasgow da mucha esperanza por el tiempo, por la marca. No pude ganarle (al atleta ruso), pero veo que no estoy tan lejos. Tampoco es imposible ganarle. Vamos a trabajar para poder defender el título”, resaltó.
“Las desventajas son la edad, todo el mundo sufre a lo largo del tiempo. El chico que ganó en Glasgow tiene 17 años, yo 33. Pero, aún así, le dimos batalla. Y la madurez normal del cuerpo empieza a dar un poquito más de fatiga. Ahí entra la madurez mental, el poder minimizar los esfuerzos y manejarnos de la mejor manera”, añadió.
La presea conseguida en Escocia le permitió al nadador mexicano obtener un cupo a los Juegos Rio 2016 para su comité paralímpico nacional.

El nadador paralímpico mexicano también destacó la importancia de inspirar a los atletas más jóvenes y también aprender de ellos. Reyes citó el ejemplo del brasileño Daniel Dias, el mayor medallista en la historia de su país con 15 preseas, incluyendo seis oros en Londres 2012. Dias compite en la categoría S5 para deportistas con hemiplegia o paraplejia.
“Es un nadador sobresaliente y es muy joven. A mí mismo a veces me llegan a inspirar. Tuve la oportunidad de entrenar en Tenerife (España) y lo vi entrenar. Era un entrenamiento muy fuerte. Eran niveles ya de alto rendimiento demasiados fuertes”, explicó Reyes. “Y vas aprendiendo de ellos también aunque sean más jóvenes que uno. Voy aprendiendo de ellos y ayudándolos también por todo el esfuerzo que hacen y admirando su preparación, toda la fuerza que tienen”, resaltó.
La natación paralímpica de Rio 2016 se realizará en el Estadio Olímpico Acuático ubicado en el Parque Olímpico de Barra. Las entradas para el evento están a la venta hasta el 30 de septiembre para los residentes en Brasil.