Marina da Glória fue escenario de brillante evento test de vela
Mientras que 19 naciones ganaron medallas, los organizadores mostraron flexibilidad para adaptarse a las desafiantes condiciones del viento
Mientras que 19 naciones ganaron medallas, los organizadores mostraron flexibilidad para adaptarse a las desafiantes condiciones del viento
La pareja australiana conformada Lisa Darmanin y Jason Waterhouse celebran la victoria en la clase Nacra 17 (Foto: Rio 2016/Alexandre Loureiro)
Con el Pan de Azúcar de fondo en el atardecer del sábado (22 de agosto), los navegantes de cuatro clases olímpicas saltaron al podio para recibir sus medallas. Ellos fueron los últimos en ser reconocidos en la Regata Internacional Aquece Rio, poniendo punto final al segundo evento test de vela de Rio 2016. Como en el primero, en agosto del 2014, el área de la competencia fue el principal foco de atención. Y, como en el primer evento test, la evaluación fue positiva.
“Nosotros hemos tenido dos oportunidades para testear el monitoreo del agua en asociación con el gobierno estadual y sólo hemos visto avances”, dijo Gustavo Nascimento, director de la instalación deportiva en el Comité Rio 2016. “Tuvimos cerca de 400 personas trabajando, incluyendo staff, voluntarios y contratados, y sólo vimos progresos en términos de integración. Por supuesto que tenemos mucho trabajo para hacer, por ejemplo, en términos de controlar los flujos y las acreditaciones, pero son sólo ajustes”, resaltó.
Para Alastair Fox, director de competencia en la Federación Internacional de Vela (ISAF), el mayor desafío a las operaciones fueron el viento. “Fue un gran chequeo de nuestra flexibilidad usando todos los seis recorridos (tres dentro y tres fuera de la Bahía de Guanabara). También tomamos en consideración lo que había sido hecho el año pasado. Para los Juegos sabemos sobre el desafío de la contaminación, pero también sabemos del trabajo que está siendo hecho y, por esto, estamos confiados en que la competencia va a suceder de la mejor manera posible”, puntualizó.

Las condiciones del viento obligaron a posponer el evento de Nacra 17, el cual estaba pautado para el viernes pero fue realizado el sábado. La inclusión de un sexto recorrido –por Ilha Pai cerca de Niterói– resultó importante en términos de ofrecer más flexibilidad ante las condiciones climáticas desafiantes. Fox dijo que la ISAF confirmará en las próximas semanas qué recorridos serán utilizados en los Juegos Olímpicos.
En el agua fue realmente un evento internacional con 19 países (de un total de 50) obteniendo medallas. Francia lideró con cinco podios, entre ellos el de Charline Picon, que defendió el título en windsurf
RS:X que ganó el año pasado. El duo australiano conformado por Mathew Belcher y William Ryan también mantuvieron su título del año pasado en la clase 470. “La competencia estuvo muy bien organizada y tuvimos la oportunidad de correr en los seis recorridos, lo que la hace una prueba importante”, dijo Belcher. “Estamos muy satisfechos y esperamos volver el próximo año”, agregó.

El holandés Pieter-Jan Postma quizás esperaba más que el bronce en la clase Finn. “La cosa importante es no defraudarse e intentarlo nuevamente”, dijo. “Me sentí muy bienvenido, la gente acá es grandiosa. Competir aquí es una buena lección, el viento también es diferente. Uno tiene que estar abierto a eso”, subrayó.
Brasil tuvo representantes en todas las 10 clases con deportistas en cinco finales. Martine Grael y Kahena Kunze ganaron el oro en 49erFX, repitiendo su éxito del año pasado y su modo de celebrar: saltar al agua.