La Tregua Olímpica en los Juegos de la Era Moderna: un movimiento por la paz
Con una propuesta diplomática y proyectos de continuidad, el objetivo es hacer del deporte un medio para promover la unión entre los pueblos
Con una propuesta diplomática y proyectos de continuidad, el objetivo es hacer del deporte un medio para promover la unión entre los pueblos
El Muro de la Tregua Olímpica existe desde el 2000 reuniendo firmas de representantes de países como símbolo de respeto, inclusión y tolerancia (Foto: Getty Images/Scott Halleram)
Más que una oportunidad para la transformación personal de los atletas, el deporte también puede ser una herramienta importante para la paz mundial. Inspirada en la tradición creada para los Juegos Olímpicos de la Antigüedad, cuando se suspendían las guerras para permitir el viaje de los atletas a la ciudad griega de Olimpia, la Tregua Olímpica actualmente integra la agenda de las Naciones Unidas cada dos años, generando acciones por la paz y el deporte en las vísperas de cada nueva edición del mayor evento deportivo del mundo.
Aunque antes era apenas un hecho puntual en Grecia, hoy en día se convirtió en un gran movimiento internacional. Proyectos paralelos para que continúe más allá de los Juegos son creados en todas las ediciones, utilizando los valores olímpicos en pro del desarrollo y la colaboración internacional alrededor del mundo.
La propuesta de Rio 2016 será presentada el lunes próximo (26 de octubre) en la 70ª Asamblea General de las Naciones Unidas. Para entender la importancia de este marco, hay que entender qué significa la Tregua Olímpica en los Juegos Olímpicos de la Era Moderna:
Una misión diplomática
Todo volvió comenzar en 1992, cuando el Comité Olímpico Internacional (COI) hizo una apelación a las Naciones Unidas en nombre de la Tregua Olímpica para facilitar la participación de los atletas de la ex Yugoslavia a los Juegos Barcelona 1992. El año siguiente, en vísperas de los Juegos de Invierno Lillehammer 1994, la primera resolución de la Tregua fue aprobada en la 48ª Asamblea General de la ONU.
Desde entonces, la tradición se mantiene: cada dos años, antes del inicio de los Juegos Olímpicos de Verano e Invierno, el presidente de la ONU hace el pedido solemne a los países miembro de la organización. La resolución tiene el título de “Construyendo un mundo pacífico y mejor por medio del deporte y del ideal olímpico” y tiene como objetivo proteger a los atletas y al deporte durante las competiciones, además de animar la búsqueda de soluciones diplomáticas para los conflictos alrededor del mundo. El texto es reescrito en cada edición del evento, fruto de una alianza entre el COI, el Comité Organizador de la edición de los Juegos que corresponda y de la Oficina de las Naciones Unidas sobre el Deporte para el Desarrollo de la Paz (USNOSDP).
En la práctica, la resolución pide la paralización de los conflictos en el período que va de los siete días antes de la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos hasta siete días después de su cierre. Las naciones que están de acuerdo firman el documento –Londres 2012 fue la primera edición de los Juegos que consiguió el 100 por ciento de adhesión de los países de la ONU-.
A pesar de no frenar definitivamente los conflictos, la Tregua marca precedentes para que sean reiniciadas eventuales negociaciones diplomáticas y que sea enviada ayuda humanitaria a la población que, muchas veces, es decisiva para salvar vidas.
Fue lo que sucedió en 1994 cuando, después de que la ONU escribió cartas a los jefes de Estado sobre la Tregua Olímpica, el COI envió una delegación a la ciudad de Sarajevo, sede de la edición de 1984, que estaba en guerra civil tras la disolución de Yugoslavia. El viaje buscaba alertar al mundo sobre el conflicto en los Balcanes, pero también promover un cese de hostilidades para que la población fuera atendida. Se estima que aproximadamente 10.000 niños fueron vacunados en sólo un día. El mismo pedido también contribuyó para un cese del fuego entre el Ejército Popular de Liberación Sudanés y su gobierno, y para la suspensión del conflicto armado de Georgia con Abjasia.
Otro momento clave en la historia de la Tregua Olímpica sucedió en el 2000, cuando un párrafo sobre la iniciativa fue incluido en la Declaración del Milenio, firmada por 150 países y apoyada por diferentes personalidades mundiales como Nelson Mandela, Bill Clinton, Roger Moore, representantes de la Iglesia Católica y de la Iglesia Ortodoxa Griega, y más de 400 jefes de Estado.

¿Pero qué pasa fuera del período de los Juegos?
El papel del deporte en la promoción de la paz no se restringe a la Tregua. Para hacer que el desarrollo a través del deporte no sea algo estrictamente relacionado con cada Olimpíada (el ciclo de cuatro años), una serie de proyectos de continuidad -generalmente ligados a cuestiones sobre igualdad de géneros, apoyo a la juventud, salud, inclusión y paz- son llevados adelante.
Desde el 2000, el Centro Internacional de la Tregua Olímpica, fundado por el COI, tiene la misión de promover los ideales olímpicos al servicio de la paz a partir de iniciativas educativas y deportivas de estímulo a la colaboración internacional.
Los comités organizadores también desempeñan un importante papel en este sentido, con acciones específicas de promoción de la paz por medio del deporte creadas en cada edición. En Londres 2012, por ejemplo, el programa "Inspiración Internacional" benefició a más de 12 millones de jóvenes de 20 países.