Gemma Mengual y Ona Carbonell, dos sirenas que combinan la gimnasia y la natación
El dueto español de nado sincronizado busca su clasificación a los Juegos Rio 2016 en el pre-Olímpico que se realiza en el estadio Maria Lenk
El dueto español de nado sincronizado busca su clasificación a los Juegos Rio 2016 en el pre-Olímpico que se realiza en el estadio Maria Lenk
Gemma Mengual (izq) y Ona Carbonell son las favoritas para conseguir la clasificación en el pre-Olímpico de nado sincronizado (Foto: Rio 2016/Alex Ferro)
Son estrellas en una disciplina que combina las exigencias de la natación y la belleza y plasticidad de la gimnasia rítmica. Llevan a sus cuerpos al límite bajo el agua y sobre ella cautivan con sus coreografías. Se trata de las españolas Gemma Mengual y Ona Carbonell, medallistas Olímpicas de nado sincronizado que el jueves (3 de marzo) buscarán sellar su clasificación a Rio 2016 en el torneo pre-Olímpico que se realiza en la cidade maravilhosa.
El dueto español empezó este miércoles (2 de marzo) la competencia con el pie derecho: alcanzó la mayor nota en la presentación de su rutina técnica entre las 27 participantes en el Torneo Clasificatorio Olímpico de Nado Sincronizado.
Mengual, que a los 38 años es una de las mayores atletas en la historia del nado sincronizado, tiene tras de sí una vitrina llena de medallas que incluye dos preseas de plata en Pekín 2008 (dueto y equipos). La atleta había anunciado su retiro pocos meses antes de los Juegos Londres 2012, pero el año pasado dio marcha atrás y comenzó su preparación para conseguir un ticket a Rio 2016.
Carbonell, de 25 años, no se le queda atrás. Plata en duetos y bronce por equipos en Londres 2012, la deportista catalana fue la mayor estrella española en el Mundial de Barcelona, en el 2013, donde obtuvo el bronce en el dueto y la plata por equipos.
Aunque nunca abandonan la sonrisa durante sus presentaciones, Mengual y Carbonell conocen muy bien lo que se siente cuando se lleva el cuerpo de un atleta al límite.
“Este deporte en sí es duro desde el principio. Desde el típico entrenamiento de técnica hasta el típico entrenamiento de físico. Y, luego, la competición es durísima porque es un deporte en el que entrenas, entrenas y entrenas porque nunca sale perfecto. Entonces siempre buscas esa perfección y dedicas las horas que haga falta”, dijo Mengual a rio2016.com.
Y Carbonell agregó: “Las apneas son lo más duro de la sincro (por el nado sincronizado). Nuestro corazón va de 80 pulsaciones a casi 200 en un segundo varias veces durante la coreografía”.
Gemma Mengual, medallista Olímpica de nado sincronizado, sobre las exigencias de la disciplina
Si tuvieran que definir a su disciplina, ambas coincidieron que se ven entre una gimnasta y una bailarina. Y hasta le encuentran una explicación al hilo conductor que las une cuando, en el agua, son pura sincronía. "Conozco a Gemma desde hace 15 años, nadé con ella 10 años atrás", dijo Carbonell refiriéndose a la buena sintonía entre ambas.
Con la clasificación cerca, Mengual y Carbonell deberán esforzarse aún más si quieren llegar al podio de Rio 2016 en un deporte que es ampliamente dominado por China y Rusia. Las atletas trajeron a Río una rutina basada en el flamenco en su búsqueda de coreografías novedosas que le permitan diferenciarse de sus principales competidoras.

El Torneo Clasificatorio Olímpico de Nado Sincronizado, que también es el evento test de Rio 2016 para un deporte completamente femenino, se realiza en el renovado Centro Acuático Maria Lenk y, cuando finalice el domingo, los últimos cupos fpara los Juegos deberán haber sido distribuidos.
Cinco países ya han sido confirmados para el evento por equipos de Rio 2016: Australia, China, Egipto y Rusia ganaron sus respectivos pre-Olímpicos continentales, mientras que Brasil tiene un lugar por ser el país anfitrión.
Las tres cupos restantes serán disputados, además de por España, por Canadá, Chile, Francia, Italia, Japón y Ucrania en la categoría por equipos.
Los ocho países ya clasificados también tienen tickets para el dueto femenino, además de Canadá, Japón y Ucrania, que se garantizaron su presencia en Río a través de los torneos continentales. Los dueños de las 13 plazas restantes surgirán del Maria Lenk.