Lo llaman el ‘niño maravilla’ en el sitio web de la Federación Internacional de Natación (Fina) y es una de las esperanzas de Australia para obtener medallas en los Juegos Rio 2016. Campeón en los 100m y 200m espalda del Mundial de Deportes Acuáticos de Kazán, que terminó en agosto, Mitchell (Mitch) Larkin podría haber sido surfista, pero los Juegos Olímpicos se cruzaron en su camino y actualmente, a los 22 años, está considerado como un atleta a ser seguido con atención.
¿Por qué? La tarjeta personal de Larkin fue la victoria en los 200m espalda del Mundial de Kazán. Su conquista quebró la hegemonía norteamericana que venía desde 1998 con atletas del porte de Aaron Peirsol y Ryan Lochte. Según Larkin, ésta es su prueba favorita. “Pero, uno necesita de las otras dos -50m (espalda, que no es una distancia Olímpica) y 100m- para tener un buen desempeño en los 200m. Entreno para las tres pruebas y estoy a la expectativa de grandes disputas en Río”, dijo el nadador en la web oficial de la Fina. Desde este viernes (6 de noviembre), Larkin participará de la última etapa de la Copa del Mundo en Dubái (Emiratos Árabes Unidos).
El proceso de clasificación de los nadadores para Rio 2016 aún está abierto. Por este motivo, Larkin sabe que tiene mucho trabajo por delante. “Yo también me sorprendí con lo rápido que estoy nadando en la Copa Mundial y sólo espero poder continuar convirtiendo mi buen entrenamiento en buenas carreras en el 2016, con la preparación, clasificación y finalmente participación en los Juegos", dijo.

Larkin prevé quebrar el récord mundial en los Juegos Rio 2016 (Foto: Clive Rose/Getty Images)
¿Medallas en Río? Están en los planes del australiano, aunque es cauteloso. Según el análisis del nadador, quien gane los 100m espalda, por ejemplo, batirá el récord mundial. “Mi rendimiento de este año diría que sí (sobre ganar el oro), pero la competencia será dura. Hay dos jóvenes que batí en los 100m (el francés Camille Lacourt y el estadounidense Matt Grevers), quienes probablemente disputarán sus últimos Juegos Olímpicos, pero hay por supuesto otros estadounidenses y está también (el japonés Ryosuke) Irie, que están compitiendo rápido y también entrenando bien”, explicó.
Lo curioso de la historia de Larkin es que para él sería más fácil ser un surfista australiano en las playas de Brisbane y seguir a los grandes nombres de ese deporte como Mick Fanning y Joel Parkinson.
El gusto por la natación comenzó con las brazadas en busca de las mejores olas, y luego los Juegos Olímpicos se le cruzaron en su camino y le hicieron cambiar de planes.
“Ya antes del bachillerato había decidido que intentaría tomarme seriamente la natación y ser atleta olímpico. De niño miré los Juegos de Sídney en el 2000 y mis ídolos eran (Ian) Thorpe y (Grant) Hackett”, explicó.
El sueño olímpico de Larkin se convirtió en realidad en Londres 2012, cuando quedó octavo en la final de los 200m espalda. Para Rio 2016, en tanto, la ambición del australiano es ir mucho más lejos.