El ‘Huracán Hannah’ Cockroft tiene una razón especial para brillar en los Juegos Paralímpicos Rio 2016
La múltiple campeona mundial y Paralímpica competirá en una silla de ruedas bautizada con el nombre de una amiga que falleció el año pasado
La múltiple campeona mundial y Paralímpica competirá en una silla de ruedas bautizada con el nombre de una amiga que falleció el año pasado
Grito de victoria: Cockroft celebra el oro en los 200m en los Juegos Londres 2012 (Foto: Getty Images/Julian Finney)
Texto: Sam Green Fotos: Gabriel Nascimento
Hannah Cockroft ha ganado tantas medallas de oro y marcado tantos records que debe haber perdido la cuenta de sus logros. Pero, si le agrega a su trayectoria los Juegos Paralímpicos Rio 2016, será un dulce extra para esta corredora en silla de ruedas.
Con 23 años y oriunda de Yorkshire, Cockroft, una de las estrellas de los Juegos Londres 2012, siempre le pone nombre a las sillas de ruedas que usa para competir. Lo hace para crear una sensación de compañerismo durante las largas y solitarias horas de entrenamiento y para ayudar a protegerse de la fama derivada de la competencia de alto nivel. Pero, su silla actual, llamada Tinker, tiene un valor emotivo especial.
La amiga de la universidad se llamaba Tahlia Banks y su apodo era Tinker Bell, por el personaje de Peter Pan. “Tenía fibrosis cística y fue sometida a un trasplante doble de pulmón en la Navidad del 2014, pero desafortunadamente su cuerpo rechazo a los pulmones y la perdimos en abril pasado. Ella fue una gran inspiración para mí, hizo cosas fantásticas en su vida”, dijo.

Cockroft posiblemente habría hecho que su amiga estuviera orgullosa de ella cuando compita en Rio. Su dominio en la categoría T34 ha sido tan grande desde que quebró nueve records mundiales siendo adolescente en el 2010 que la siete veces campeona del mundo se ha ganado el sobrenombre de ‘Huracán Hannah’.
En Londres 2012 llevó a la multitud al éxtasis al ganar el título en los 100m y los 200m. Más tarde fue nombrada Miembro del Imperio Británico por sus logros.
Cuando el año pasado perdió por primera vez luego de vencer en más de 300 carreras, Cockroft reaccionó ganando el oro en los 100m, 400m y 800m en los Campeonatos Mundiales del Comité Paralímpico Internacional (CPI) en Doha. Ahora, ella está enfocada en una cosa.
En Río de Janeiro esta semana para familiarizarse con la ciudad y hacer algo de turismo antes de los Juegos, Cockroft admitió que, como virtualmente todos los visitantes, está encantada con la cidade maravilhosa.
“Cuando abrí las cortinas en mi primera mañana la vista me quitó la respiración”, afirmó. “He visto al Pan de Azúcar y al Cristo Redentor y no son de este mundo; lo que realmente me conmovió, especialmente en el Pan de Azúcar, es cuan accesible es todo. Siempre es una preocupación como usuaria de silla de ruedas que quizás no es posible visitar algunos sitios que uno quiere recorrer, pero había ascensores en todas partes y pude ir a todas partes. Y la gente aquí es muy servicial y amistosa”, agregó.
Este último aspecto es algo que Cockroft cree que ayudará al éxito de los Juegos. “Río será una ciudad anfitriona fantástica y estoy segura que la gente aquí realmente va a apoderarse a los Juegos una vez que empiecen”, afirmó.

La deportista británica espera que Rio 2016 pueda apoyarse en el éxito de Londres 2012, que fue calificado como los mejores Juegos Paralímpicos de la historia por el presidente del CPI, Sir Philip Craven. Ella cree que esto se logró fundamentalmente por el amplio impacto que tuvo el evento. “Fue la primera vez que los atletas Paralímpicos fueron correctamente vistos como atletas de elite, realmente vistos por nuestra capacidad en la pista, más que como ‘oh, mírala, está en una silla de ruedas y va tan rápido’ o ‘míralo, lo está haciendo tan bien con una pierna’. Nos miraban como ‘guau, son tan rápidos, ojalá yo pudiera hacer eso’ y eso fue el punto de inflexión para el deporte Paralímpico alrededor del mundo”, expresó.
Ahora que Cockroft es una fan devota de Río y de la cultura carioca, hay una cosa que le entusiasma menos. Sin quererlo probó una caipirinha, pero no le gustó mucho, como quedó reflejado en las imágenes abajo.

“Pensé que era un jugo de frutas porque en el menú sólo decía fresa y limón, lo que me sonó muy bien”, dijo. “Pero estaba tan equivocada, mi rostro casi se derrite. No lo terminé”, añadió. Suena como que ella nunca más probaría un trago... “Bueno, quizás si gano tres medallas de oro en Río le voy a dar otra oportunidad”, dijo entre risas.