Texto: Sam Green Fotos: Alex Ferro
La embajadora de Nueva Zelanda estableció el tono del encuentro cuando saludó a todo el mundo con la frase “kia ora”, lo que significa hola en Maorí, la lengua indígena hablada en su país. Las siguientes dos horas fueron testigo de las pelotas de rugby volando por el aire, de representaciones de capoeira y de los nuevos lazos creados entre el equipo Olímpico kiwi y la comunidad de la favela Mangueira, en el norte de Río de Janeiro.
La idea principal detrás de la iniciativa es crear un intercambio de dos vías. Los neozelandeses echarán mano del deporte para inspirar a los más jóvenes en la barriada de bajos recursos, mientras que los residentes compartirán su cultura con los visitantes, enriqueciendo la experiencia de los atletas que vendrán a Río en agosto para competir en los Juegos Olímpicos.

La capoeira, que combina lucha y danza, es una expresión tradicional de la cultura afrobrasileña
“Es una gran oportunidad que tenemos para conectarnos con la cultura brasileña y la gente de Río”, dijo el jefe de misión de Nueva Zelanda, Rob Waddell, quien ganó un oro en remo en los Juegos Sídney 2000. “Mangueira tiene mucha gente joven que ha crecido en circunstancias difíciles y ésta es una oportunidad para nuestros atletas de compartir sus talentos y su experiencia, de inspirar, y por otro lado nosotros disfrutamos del intercambio y de aprender sobre su país”, dijo.
“Mangueira ha sido muy exitosa durante años culturalmente, socialmente y deportivamente, y esperamos beneficiarnos de eso también”
Rob Waddell, jefe de misión de Nueva Zelanda

Rob Waddell muestra a un joven como usar la máquina de remo donada por el equipo neozelandés
La iniciativa, que fue lanzada en la ‘Villa Olímpica’ de Mangueira el jueves pasado (17 de marzo), implica que los deportistas neozelandeses visitarán a la favela durante los Juegos para darle clínicas de entrenamiento y charlas sobre los beneficios de la vida deportiva.
Waddell dijo que ya había recibido “feedback realmente positivo” de los deportistas kiwi, que están entusiasmados por “dar algo a cambio”, incluyendo los legendarios jugadores de los All Blacks. El ex deportista Olímpico dijo que el proyecto, que incluye la donación de equipos, continuará más allá de los Juegos.
Mangueira es famosa por su gran tradición en el carnaval –su escuela de samba fue la ganadora este año-, por lo que encajó perfectamente que el espectáculo comenzara con una demostración de gimnasia artística bajo el sonido del samba, antes de que los combatientes de la capoeira mostraran lo que saben hacer y la diversión se moviera al aire libre.

Las gimnastas artísticas de Mangueira brindaron un gran show a los invitados
Waddell compitió con Felipe Maximiano, una esperanza de medalla Olímpica en el salto en largo que representa al equipo de atletismo de Mangueira, en la máquina de remo que fue donada a la comunidad. “Fue difícil competir contra un campeón Olímpico”, admitió el deportista de 24 años, agregando: “Los atletas siempre tienen un buen efecto sobre los más jóvenes, es algo bueno para nuestra comunidad”.
Entre el público estaba Dayelle Francisco dos Santos, una aspirante a velocista de 16 años que es fan de la estadounidense Allyson Felix y de la brasileña Rosângela Santos. “Mi sueño es competir en los Juegos Olímpicos y estoy orgullosa de que los Juegos sean en mi ciudad”, dijo. Ella tiene como entrenador a Jarbas Mascarenhas Junior, que también es de Mangueira y compitió en los 100m de los Juegos Olímpicos Atenas 2004.
“Esta clase de contacto con los atletas de otros países será una enorme inspiración para los más jóvenes, especialmente tenerlos aquí en nuestra comunidad es fantástico”
Jarbas Mascarenhas Junior, ex atleta Olímpico y entrenador

Los niños mostraron su encanto a los invitados del otro lado del mundo
Caroline Bilkey, la embajadora neozelandesa en Brasil, ya conocía Mangueira, donde estuvo con un grupo de artistas maoríes el año pasado. “Realmente es importante que, cuando un equipo va a un país como Brasil, ellos conozcan un poco sobre la cultura local”, dijo. “Los atletas se enriquecen con eso y yo espero que los jóvenes aquí en Mangueira aprendan algunas nuevas habilidades y se beneficien de otras cosas maravillosas que trae el deporte. Es una experiencia mutuamente beneficiosa”.

La comunidad probablemente será visitada por los legendarios jugadores de rugby de los All Blacks en agosto