El Centro Paralímpico Brasileño, uno de los mayores legados de los Juegos Rio 2016, está casi listo
El complejo de avanzada en Sao Paulo será la base de entrenamiento para atletas de elite, jóvenes con alguna dispacidad y personas en rehabilitación
El complejo de avanzada en Sao Paulo será la base de entrenamiento para atletas de elite, jóvenes con alguna dispacidad y personas en rehabilitación
El Centro Paralímpico Brasileño está localizado en el barrio paulista de Ipiranga (Photo: CPB)
Uno de los mayores legados de los Juegos Rio 2016 está casi listo. Con el 97 por ciento de la construcción finalizada, el Centro Paralímpico Brasileño en Sao Paulo, el complejo más completo de su clase en el mundo, brindará instalaciones de avanzada para 15 deportes paralímpicos. Con espacio para acomodar hasta 300 personas, promete convertirse en un punto neurálgico no sólo para el deporte paralímpico de Brasil sino también de toda América.
“El centro albergará a atletas de alto rendimiento junto a jóvenes promesas, quienes serán motivados para alcanzar niveles de elite”, dijo Andrew Parsons, presidente del Comité Paralímpico Brasileño (CPB) y vicepresidente del Comité Paralímpico Internacional. “También habrá actividades más abarcativas para la sociedad. Es muy importante para los niños con alguna clase de discapacidad tener tiempo en sus vidas para hobbies, ser motivados, tener opciones”, agregó.
“Hay entre 25 y 30 millones de personas en Brasil con algún tipo de discapacidad, dependiendo de cómo uno defina discapacidad. Nuestro objetivo es que quienes puedan hacer alguna clase de actividad física organizada puedan hacerlo”, explicó Parsons.

El centro fue recientemente alabado por el presidente del Comité Paralímpico Internacional, Sir Philip Craven, como uno de los legados que dejarán los Juegos Rio 2016. Él también aplaudió a una nueva legislación sobre inclusión social (elimina barreras en viviendas, educación, transporte, deportes y ciudadanía) junto con los fondos adicionales para el CPB provenientes de la lotería.
Este incremento en los ingresos ayudará al CPB a administrar el nuevo centro paulista, el cual fue financiado por el Gobierno federal y el Gobierno estadual –con R$165 millones (US$43 million) y R$124 millones (US$32,5 million), respectivamente– para cubrir los costos de construcción y la compra de equipamiento.
Todo apunta a que el futuro de Brasil en los deportes paralímpicos será brillante, lo que ya comenzó a verse. El país lideró el medallero en los recientes Juegos Parapanamericanos en Toronto y terminó séptimo en los Juegos Paralímpicos Londres 2012. Se ha puesto como objetivo finalizar entre los cinco primeros en los Juegos del próximo año. Sin embargo, Parsons, quien lidera el Comité de Integración Paralímpica Rio 2016, dijo que los frutos del nuevo centro, al menos en término de medallas, no serán vistos hasta los siguientes Juegos Paralímpicos.
“La fase final de la preparación del equipo brasileño (para Rio 2016), el ajuste final, se hará en el Centro Paralímpico Brasileño el próximo año”, dijo. “Pero para los Juegos de Río no hará una gran diferencia. La diferencia se verá en los Juegos Tokio 2020 y en los Juegos del 2024. Este centro no es para Rio 2016, es para siempre”, resaltó.

Para el nadador Daniel Dias, el deportista paralímpico brasileño más exitoso con 10 medallas doradas, el nuevo centro es un punto de inflexión para los atletas de su país. “Es la concreción de un sueño”, dijo. “Confirmará y asegurará esta era dorada del deporte paralímpico en Brasil”, agregó.
Aunque China, Corea del Sur y Ucracia también tienen notables instalaciones paralímpicas de entrenamiento, la de Brasil será el mayor complejo individual de su clase. Además de brindar alojamiento (86 departamentos), un centro médico e instalaciones para 15 deportes (atletismo, baloncesto en silla de ruedas, natación, esgrima en silla de ruedas, fútbol 5 para deportistas con deficiencias visuales, fútbol 7 para deportistas con parálisis cerebral, goalball, boccia, levantamiento de peso, judo, rugby en silla de ruedas, tenis de mesa, tenis en silla de ruedas, triatlón y voleibol sentado–, el centro contará también con dependencias para investigaciones y ciencias del deporte.
“La Fórmula Uno es una buena comparación. Aplicamos tecnología de punta a la línea de producción. Usamos la investigación para beneficiar no sólo a los atletas de elite, sino también a las personas en rehabilitación y con problemas de salud rutinarios”, describió Parsons en referencia al centro.
