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Cuando ellos aún no eran reyes

Por Juegos Olímpicos Rio 2016 test evento boxeo

El boxeo Olímpico marcó la carrera y la vida de grandes campeones como Muhammad Ali, Joe Frazier y Evander Holyfield

Cuando ellos aún no eran reyes

Muhammad Ali (centro) en el podio de los Juegos Olímpicos Roma 1960 rodeado de los demás medallistas en la categoría de hasta 81kg (Foto: Getty Images)

Los estadounidenses Floyd Mayweather, George Foreman, Sugar Ray Leonard, Floyd Patterson y Leon Spinks, todas leyendas del boxeo que llegaron al título mundial profesional, tienen otro punto en común en sus carreras: poseen medallas Olímpicas. Pero, para otro grupo de pugilistas americanos que llegó a la gloria máxima del deporte profesional, formado por Muhammad Ali, Evander Holyfield y Joe Frazier, la participación en los Juegos Olímpicos fue algo mucho mayor: transformó sus vidas, ya sea por permitir el reencuentro con un padre, superar un fuerte trauma o ampliar el repertorio de golpes.

 

El bronce vale mucho más que el oro

Evander Holyfield fue uno de los nombres que dominaron el boxeo profesional en los años 90, siendo campeón de peso crucero y peso pesado. Consiguió grandes victorias sobre atletas legendarios como Mike Tyson y George Foreman. Pero, la experiencia que tuvo en los Juegos Olímpicos Los Angeles 1984 cambió su vida, literalmente.

Nascido en el interior de Alabama, el más joven de nueve hermanos, Holyfield creció sin conocer a su padre, quien tuvo con su madre una relación breve (los ocho hermanos fueron fruto de otra relación de la madre). Apodado Chubby (regordete), comenzó con el boxeo a los ocho años cuando vivía en Atlanta y se proyectó en la categoría de semipesado justamente a partir de 1984.

En aquel año, el boicot soviético y de sus aliados a Los Angeles 1984 privó al boxeo Olímpico de grandes luchadores cubanos y de Europa Oriental. En la semifinal, delante del neozelandés Kevin Barry, Holyfield se impuso desde el primer minuto, pero fue castigado por el árbitro, que entendió que había golpeado al rival tras el final del segundo round.

Holyfield se terminó quedando con la medalla de bronce. Luego, su celebridad lo colocó en el camino de su padre. Convencido por su madre, finalmente aceptó conocer a Ison Coley, un leñador analfabeto que rápidamente demostró que no estaba interesado en el dinero de su hijo. Conmovido, Holyfield lo amparó, le compró una casa y un camión, y mantuvo con él una relación hasta su muerte en el 2007.

 

Esta semana se realizará el Torneo Internacional de Boxeo, el evento test de los Juegos Rio 2016

 

El vuelo del peso pesado

Uno de los mayores mitos del deporte del siglo XX, Muhammad Ali despegó a la fama en 1960, cuando después de mucha resistencia venció un bloqueo psicológico y embarcó hacia los Juegos Olímpicos de Roma. Cassius Marcellus Clay Jr. (su nombre de bautismo) tenía miedo de volar. A los 18 años ya era una estrella del boxeo amateur estadounidense con 100 victorias en 108 peleas en la categoría de hasta 81kg.

Pero, después de un vuelo particularmente traumático a California durante la clasificación Olímpica, entró en pánico de sólo pensar en subirse nuevamente a un aeroplano. “Él quería ir en barco, dijo que no volaría de ninguna manera”, recordó su entrenador Joe Martin en un documental de HBO.

Persuadido después de una larga conversación, el joven Clay compró un paracaídas y pasó el tiempo abordo con él puesto. Vencida esa etapa no fue tan difícil. Su temperamento extrovertido lo llevó a ser llamado el “alcalde de la Villa Olímpica”: saludaba a todo el mundo, hacía bromas. En la segunda lucha mostró que no era apenas un fanfarrón al derrumbar al soviético Gennadiy Shatkov, que había sido oro en Melbourne 1956. A medida que avanzaba en el torneo, su estilo poco ortodoxo en el ring conquistó al público italiano.

En la semifinal, sin embargo, la victoria sobre el australiano Tony Madigan no fue tan convincente. En la pelea decisiva, contra el polaco Zbigniew Pietrzykowski, se enfrentó a una situación adversa. En la lucha anterior, por el oro en el peso medio, un estadounidense, Eddie Crook, había ganado a otro polaco, Tadeusz Walasek, en una decisión polémica. El público abucheó por cinco minutos. Fue bajo un aullido antiestadounidense que Cassius Clay terminó de prepararse en el vestuario. Bajo aquellas condiciones, él sabía que tenía que vencer con una superioridad que no dejara margen de dudas.

En el primer asalto, el joven luchador sintió la presión: se dejó castigar por la izquierda del polaco y, por un momento, cerró los ojos. Sólo logró hacerse valer en el minuto final del segundo round, cuando encajó cuatro golpes seguidos.

En el tercero, consciente de que necesitaba hacer más para no perder por puntos, Cassius demolió a Pietrzykowski. El miedo quedó definitivamente atrás y uno de los gigantes del boxeo voló a la gloria.

 

Oro con la mano cambiada

Menor de 13 hermanos de una pareja de campesinos en el interior de Carolina del Sur, Joe Frazier (1944-2011) dejó su casa siendo aún niño con un hermano para intentar suerte en las calles de Nueva York. Luego partió hacia Filadelfia. Considerado como muy bajo (1,82m) para un peso pesado, alimentó el sueño de ser como su ídolo, el gran campeón Joe Louis (1914-1981), dándole puñetazos a las reses en el matadero y frigorífico donde trabajaba.

Convocado como suplente para los Juegos Olímpicos Tokio 1964, el zurdo Frazier entró en el ring debido a otro atleta estadounidense, Buster Mathis, se lesionó.

Después de dos victorias fáciles, Frazier en enfrentó al poderoso soviético Vadim Emelyanov.  Pese a haber sufrido una fractura en su pulgar izquierdo, lo derrotó. Tuvo que esconder la lesión a los médicos para poder disputar la final, en la que derrotó al alemán Hans Huber usando el puño directo más de lo usual.

Con eso pasó a contar con una nueva arma en su repertorio de golpes, a pesar de haber sido famoso por su demoledor gancho de izquierda, que en marzo de 1971 proporcionó Muhammad Ali su primera derrota como profesional, en un Madison Square Garden abarrotado de celebridades para lo que se llamó el "combate del siglo”.