Los gatos callejeros también son bienvenidos en Río
Una iniciativa apoyada por la ONG Animal Proteção Mundial asegura la integridad de los gatos en la ciudad anfitriona de los Juegos
Una iniciativa apoyada por la ONG Animal Proteção Mundial asegura la integridad de los gatos en la ciudad anfitriona de los Juegos
Al igual que la población de Río de Janeiro está ya lista para recibir a toda la familia Olímpica, los gatos de la ciudad carioca también quieren disfrutar de los Juegos. Y cuentan desde ahora con un nuevo refugio para gatos callejeros donde encontrar cobijo y protección.
Rio 2016 ha llegado a un acuerdo con la ONG Protección de los Animales (Animal Proteção Mundial) para garantizar la seguridad de los felinos antes y durante los Juegos Olímpicos y Paralímpicos.
Rosangela Ribeiro, gerenta del Programa de Veterinaria de la ONG, dijo: "Estamos muy orgullosos de trabajar con el Comité Organizador Rio 2016 para asegurar que los animales de la ciudad están también protegidos."
La asociación ha formado a personal de Rio 2016 para que pueden capturar animales callejeros y llevarlos al centro, donde recibirán atención y cuidados, y se les buscará un nuevo hogar.
Río 2016 y la ONG han trabajado en conjunto con la comunidad local para establecer un criadero, de modo que los gatos de la calle pueden tener alimentos, refugio y atención veterinaria, incluyendo la esterilización y pruebas de enfermedades contagiosas.
Natalia Kingsbury, una residente de Río de Janeiro que se ha ofrecido ayudar a los gatos callejeros durante 20 años, se mostró encantada por la iniciativa, diciendo: "Estamos muy contentos con el apoyo de Rio 2016, para nosotros esto es un sueño hecho realidad, que ahora se rescaten e incluso esterilicen a los gatos callejeros”.

Proteger a los animales callejeros, que podían verse afectados por vivir en zonas de los Juegos, ha sido una de las prioridades del Comité Organizador de Río, que se ha asegurado de que todos los animales domésticos o salvajes callejeros encontrados en o alrededor de las sedes serán recogidos de acuerdo con la legislación brasileña vigente.
Esta última iniciativa va más allá, asegurando como legado para las nuevas generaciones cariocas la mejor atención y un trato casi humano par los gatos callejeros de la ciudad.