La coreógrafa de la ceremonia de apertura promete una obra maestra de danza y pasión
Deborah Colker habla sobre la diferencia entre trabajar con profesionales y voluntarios
Deborah Colker habla sobre la diferencia entre trabajar con profesionales y voluntarios
Colker está echando mano de todas sus reservas de creatividad y disciplina para la coreografía que realizará un elenco integrado por miles de personas (Foto: Rio 2016/Lucas Freitas)
Podría ser el mayor desafío en la larga y brillante carrera de Deborah Colker, la coreógrafa más famosa de Brasil: manejar a los más de 6.000 voluntarios que bailarán en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos Rio 2016. Colker y su compañía han ganado un sinnúmero de premios internacionales y han obtenido excelentes reseñas de algunos de los críticos de danza más rigurosos del mundo.
Cuando faltan pocas semanas para que se levante el telón, Colker contó a rio2016.com que está utilizando toda su experiencia para preparar al elenco conformado por miles de personas que actuará en el Maracaná frente de una audiencia global estimada en miles de millones.
Fiel a su reputación de innovación y experimentación, unas bandas elásticas gigantes también tendrán protagonismo en el espectáculo. Durante un ensayo en una locación secreta cerca del Maracaná, Colker no estaba de humor para ser condescendiente. "¿Conocen mi reputación?", le preguntó a algunos voluntarios que tomaban parte de la sesión. "Me gusta trabajar y son muy demandante. A veces no paro ni siquiera para ir al baño", les dejó en claro.
Los ensayos comenzaron a finales de mayo. Antes de empezar con ellos, Colker seleccionó a más de 100 bailarines profesionales, diseñadores y artistas, además de 15 asistentes, para tener el espectáculo listo para la única noche en que se representará.
Rio 2016 – Habrá 6.000 voluntarios en la ceremonia de apertura. ¿Alguna vez ha coreografiado tanta gente?
Colker – No. Y no tengo miedo. Me encanta la gente. Cada uno es diferente, cada uno trae su propia experiencia de vida, su propia condición social y emocional. Ya he trabajado en espectáculos de larga escala. Es un desafío hablar con personas de todo el mundo, de todas las edades y lenguajes. Tenemos que demostrar lo que queremos con movimientos corporales.
Rio 2016 – Siempre hay muchas expectativas por los shows de Deborah Colker. Usted es conocida por sus ideas sobre el espacio y el cuerpo. ¿Se siente bajo presión?
Colker – Esas expectativas son fuego para mí. Cuando utilicé una pared vertical en uno de mis shows, estaba cuestionando la relación entre movimiento y espacio. Las invenciones surgen cuando uno cuestiona las leyes existentes. Me gusta cuestionar las leyes de la física y de la gravedad, cuestionar la relación entre el espacio y los movimientos.
Detrás de su colorida personalidad y sus creativas coreografías yace una persona que impone disciplina (Foto: Rio 2016/Lucas Freitas)
Rio 2016 – ¿Qué podemos esperar de la ceremonia de apertura?
Colker – Traje conmigo muchos estudios que he venido haciendo. Habrá cosas nuevas, un espacio nuevo que inventé y que estamos trabajando aquí. Pienso que será una obra de arte. La ceremonia está llena de protocolo, pero estoy muy orgullosa de lo que estamos haciendo. Estamos trabajando con mucha pasión.
Rio 2016 – ¿Cómo anduvieron los primeros ensayos?
Colker – Estuvieron fantásticos. Estamos trabajando en varios segmentos. Nuestro trabajo con los voluntarios es muy importante. Hay varios grupos: asiáticos, árabes, europeos, africanos, indios. Queremos contar la historia con nuestros cuerpos, con objetos, con nuestros movimientos.
Colker estuvo a cargo de un flashmob en el 2015 para conmemorar los 500 días para los Juegos Paralímpicos (Foto: Rio 2016/Alexandre Loureiro)
Rio 2016 – ¿Cuál es la diferencia entre ensayar con voluntarios y con profesionales?
Colker – A veces los voluntarios responden mejor. No tienen malos hábitos, estereotipos, clichés. Ellos traen naturalidad, espontaneidad y el deseo de involucrarse en una experiencia artística. Puede ser bomberos, limpiadores o mucamas, sin chance de expresarse artísticamente en su vida diaria. Es muy inspirador trabajar con voluntarios. Uno tiene que romper moldes. A veces uno puede quedar atrapado en una rutina como bailarín; todo tiene que ser perfecto. Trabajar con gente de fuera de ese mundo da una chance de aprender una nueva manera de hacer las cosas.
Rio 2016 – Usted suena bastante demandante cuando le habla a los voluntarios. ¿Cómo está encontrando esa relación?
Colker – Todo el mundo me ha dicho que necesito ganarme a los voluntarios, que no podemos perder ninguno, que tengo que estar agradecida. Yo creo que tenemos que ganarnos a los voluntarios desafiándolos. Por supuesto que tenemos que ser respetuosos, corteses, amigables. Pero pienso que la disciplina es libertad. Cuando más disciplina uno tiene, mejor se alcanza el objetivo que se quiere. Entraremos en el Maracaná con calma, confianza y alegría, sin miedo al fracaso.