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Un mundo nuevo

¿Elite? ¿Sexo débil? Las medallistas de oro en vela no huyen de la lucha

Por Por Valéria Zukeran

Las brasileñas Martine Grael y Kahena Kunze se encargan personalmente del cuidado de su embarcación

¿Elite? ¿Sexo débil? Las medallistas de oro en vela no huyen de la lucha

Kahena Kunze (izquierda) y Martine Grael quieren inspirar a las nuevas navegadoras (Foto: Rio 2016/Miriam Jeske)

n día después de la inolvidable conquista de la medalla de oro en la clase 49er FX en los Juegos de Río 2016, las navegadoras Martine Grael y Kahena Kunze revelan algunos detalles del arduo trabajo diario que les valió una medalla inédita para la vela femenina brasileña. En un deporte que muchos consideran como de elite, es fácil imaginar que hay un equipo que cuida el barco de la dupla. Pero nada dista más de la realidad.
Martine y Kahena son atletas que ponen manos a la obra, o mejor dicho, en el barco. Nada de elite ni de sexo débil. 
“Ellas cuidan cada detalle, cada cable. Hacen todo”, dice la madre de Kahena, Ingrid Kunze, que describe a las chicas como valientes. “No se dejan intimidar por vientos fuertes, por el frío ni por cualquier dificultad climática. Si tienen que subir a la cima del morro, lo harán. Si tienen que enfrentar tempestades, lo harán. Para ellas no hay mal tiempo”.
Kahena lo confirma: “Alzamos velas, nos subimos al barco, vamos de un lado a otro y nos gusta hacerlo porque forma parte de la rutina”. Según la atleta, cuando comenzaron a navegar en el 49er FX, a fines de 2012, necesitaron ayuda para entender cómo funcionaba la embarcación. “A lo largo del ciclo [Olímpico] comenzamos a descubrir pequeños trucos, principalmente con los jóvenes porque, para ellos, es la clase más antigua [del programa Olímpico]. Entonces, empecé a ver lo que usaban, lo que hacían para mejorar”, comenta. 
Martine es la que posee más experiencia en mantenimiento de la dupla. “Cuando uno cuida el barco, sabe cómo resolver cualquier problema que surja. Si deja que otro lo haga, no aprende”.
Ser adepta del concepto “si quieres algo bien hecho, hazlo tú misma” ya desencadenó situaciones inusitadas. “A la vuelta de un campeonato, despachamos varias maletas en el aeropuerto y decidimos llevar una con nosotros. Cuando pasó por el detector de metales, dijeron que la maleta tenía un objeto peligroso. Era un taladro”, recuerda Martine. La navegante cuenta que, además de la dupla, solo el técnico Javier Torres mueve los barcos. “Algunas veces lo pule, le da el toque final”.

Martine Grael y Kahena Kunze de Brasil son cargadas en su embarcación cuando celebraran la obtención de la medalla de oro en la especialidad femenina 49er FX en Rio 2016 (Foto: Clive Mason/Getty Images)


Kahena y Martine esperan inspirar a nuevas generaciones de navegadoras. “Me acuerdo cuando Fernanda [Oliveira e Isabel Swan] ganó el bronce [en Pekín 2008, la primera medalla de vela femenina de Brasil]. Vi en el periódico la foto del personal levantando su barco. Hoy vi los periódicos y estábamos ahí”, dice Kahena. “El potencial de la vela femenina está creciendo y espero que este resultado me permita influenciar a nuevas personas que quieran comenzar a practicar o que ya practiquen este deporte. Va a ser bueno porque estaremos cerca”.
Todavía es pronto para saber si la dupla campeona se presentará para los Juegos de Tokio 2020. Martine y Kahena dicen que van a darse un tiempo de descanso antes de pensar en el futuro.