
No había sol que acompañara, sólo nubes y una ligera brisa. Pero que el tiempo no fuera brillante no le impidió al Presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), el alemán Thomas Bach, disfrutar de un divertido partido de fútbol playa en Tijuca. El Presidente del COI se sintió encantado y demostró que el samba corre por sus pies, una maestría que dejó asombrados a algunos adolescentes del proyecto social Centro Deportivo de la Playa de Geração.
Para delicia de los espectadores, y hasta de los propios jugadores, Bach dejó impresionados a todos por sus pericias con el balón con los pies, rodillas y hasta de cabeza.
“Siempre he sido un gran amante del fútbol. Jugaba cuando era joven, pero mis padres decidieron que me dedicara a la esgrima en lugar del fútbol. Todavía hoy me pregunto por qué lo hicieron. Hoy en día sigo disfrutando muchísimo cuando tengo un balón en los pies”, dijo Bach.
El Presidente del COI ganó la medalla de oro en los Juegos de Montreal '76 en esgrima, pero este jueves en la playa de Tijuca pareció ser un futbolista de toda la vida, con la camiseta canarinha con su nombre bordado en la espalda. “Estoy muy orgulloso de llevar esta camiseta. El otro día le dije a Pelé que la selección brasileña de 1970 fue la más grande de todos los tiempos”, resumió Bach.
El Presidente del COI se viste con la camiseta de la selección brasileña de voley-playa (Foto: Rio 2016/Miriam Jeske)
Al partido de Bach contra los jóvenes de la calle se sumaron algunos otros deportistas Olímpicos, como el ganador de la Copa del Mundo de 1994, Jorginho, ahora entrenador del Vasco de Gama; el delantero del Flamengo Leandro Damião; el jugador de voleibol Marcelinho y el de vóley-playa Jorginho.
Al finalizar el encuentro, Damiao le obsequió a Bach una camiseta del Flamengo con el número 16 en la espalda, en referencia a los Juegos de Rio 2016.
Bach con Leandro Damião, delantero del Flamengo (Foto: Rio 2016/Miriam Jeske)
Tras el partido, Bach se trasladó hasta la Villa Olímpica, donde tomó posesión de su apartamento donde se alojará la mayoría de los días durante los Juegos. El Presidente del COI podrá así vivir de primera mano lo que ocurre en la Villa, y se aloja en el mismo edificio que el Equipo de Refugiados.
“No tengo ninguna duda ni preocupación. Ninguna ciudad que acoge los Juegos está completamente terminada la semana antes de la inauguración. Estoy viendo con mis propios ojos los progresos y trabajos que se están haciendo, y cómo la ciudad se va volcando con los Juegos. Me siento como en casa, y esta felicidad hará de los Juegos de Río algo inolvidable para todos”, dijo Bach desde la Villa.