Carlos Burle, la leyenda del surf que ama las olas gigantes, llevará la Antorcha Olímpica Rio 2016 mar adentro
Por Rio 2016
El deportista brasileño portará la llama costa fuera frente a la playa de Maracaípe, un paraíso para los surfistas en el nororiental estado de Pernambuco
Burle es conocido en el mundo como un rastreador de olas gigantes para surfear
La Antorcha Olímpica Rio 2016 llegará el miércoles (1 de junio) al hogar de los surfistas de olas grandes para ser llevada por la leyenda brasileña del deporte Carlos Burle a través de las aguas donde construyó su fama.
El dos veces campeón del mundo de olas grandes portará la llama Olímpica frente a la arena de Maracaípe, una de las playas para surfistas más famosas de Brasil. “Portar la antorcha en Maracaípe tiene todo el sentido para mí, es un lugar que representa todo en mi vida”, dijo Burle, que ganó la tapa de los diarios en el 2012 al surfear una ola gigante con una altura estimada en 30,5m en Nazare, Portugal. Eso pasó apenas pocas horas después de que salvara de ahogarse a su colega Maya Gabeira.
Con 49 años ahora, Burle ha sido parte de lo que llama el “largo proceso de maduración” del surf y él piensa que su participación en el relevo es una reconocimiento a toda la comunidad del surf.
Burle es un apasionado promotor de su deporte, el cual considera que tiene el poder de producir un cambio positivo en la sociedad. “La gente que es realmente feliz y se siente completa en la vida sabe que las cosas materiales no lo son todo”, afirmó. “Los surfistas tienen una conexión muy fuerte con la naturaleza y pueden ser un ejemplo para las personas sobre tener un estilo de vida más simple, donde menos es más. La gran lección es que las buenas cosas en la vida son simples”, agregó.
Burle también usa el surf como una herramienta para la concientización ambiental. Desde el 2015 lidera la campaña Água Limpa é Onda (El agua limpia es la ola), un proyecto que tiene su principal foco puesto sobre la descontaminación de la playa de São Conrado en Río de Janeiro, donde Burle ahora vive.
Él está intentando ampliar su trabajo medioambiental a otras playas y lagunas alrededor de la ciudad. “Me gusta hacer una diferencia”, dijo. “El trabajo está siendo hecho y hemos tenidos debates con asociaciones de residentes locales. Necesitamos trabajar juntos y entender que es fundamental un saneamiento básico”, resaltó.