Atracciones

Panoramas Inspiradores

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• Corcovado y Cristo Redentor

Corcovado es el nombre del monte donde se ubica el Cristo Redentor. De brazos abiertos en la cima del monte, la estatua es una de las Maravillas del Mundo. Se llega a la estatua en el centenario ferrocarril del Corcovado, el paseo más antiguo del país.

Hacer este trayecto, es dar un paseo por la historia de Brasil. El emperador D. Pedro II inauguró en 1884 el tren, que fue visitado por muchas personalidades, incluyendo papas, reyes, príncipes, presidentes, artistas y científicos. El tren cruza el Parque Nacional de la Tijuca —el bosque urbano más grande del mundo— y, por lo tanto, el visitante disfruta también de un lindo paseo ecológico. De la cima, los visitantes gozan de una vista impresionante de Río.

• Aterro do Flamengo

En el trayecto entre Copacabana y el Aeropuerto Santos Dumont, a lo largo de la Bahía de Guanabara, una autopista de cuatro carriles flanquea un bello parque. Aterro do Flamengo es el nombre popular para el Parque de Flamengo. Este complejo se destaca por su belleza natural, que se entremezcla con los elementos urbanos como el Museo de Arte Moderno, la Marina da Glória, el Monumento a Estácio de Sá, entre otros.

El Aterro do Flamengo es el más grande espacio de ocio de Río de Janeiro y un lugar con una fuerte tradición deportiva. Los domingos, se prohíbe el paso de vehículos por la autopista, que queda reservada a la práctica de deportes, ofreciendo a la población carioca un gran espacio de ocio al aire libre. Durante los Juegos Río 2016™, las pruebas de maratón (femenino y masculino), marcha atlética y ciclismo en ruta tendrán lugar en el Aterro de Flamengo.

• Teleférico (bondinho) del Pan de Azúcar, Pista Claudio Coutinho y Praia Vermelha

Con capacidad máxima de 65 pasajeros, el teleférico del Pan de Azúcar recorre un trayecto de 1.400 metros entre la base del cerro Babilonia hasta el cerro Urca. La segunda parada es en el cerro Pan de Azúcar, que ofrece una vista en 360 grados de la ciudad.

De la cima es posible ver la ciudad de Niterói, conectada a Río por el puente Río-Niterói, con cerca de 14 km de extensión, que cruza la Bahía de Guanabara. También sorprenden a quienes visitan el Pan de Azúcar la vista increíble de las playas de Leme, Copacabana, Ipanema, Leblon y Flamengo.

Además de la subida con el bondinho, tenemos la Praia Vermelha y la Pista Claudio Coutinho que ofrece una caminata inspiradora. El sendero Claudio Coutinho rodea el cerro de Urca, a la vera del océano de la Playa Vermelha, en medio de una flora y una fauna exuberante. Con frecuencia se ven micos andando al lado de los visitantes.

• Floresta da Tijuca

Ubicada en el Alto da Boa Vista, la Floresta da Tijuca forma parte del Parque Nacional de la Tijuca. Con 3.972 hectáreas de mata atlántica preservada dentro de la ciudad, la Floresta da Tijuca abarca áreas como las Paineiras, el Parque Lage y la Pedra da Gávea.

Este bosque tropical posee lindos árboles del mundo entero, riachuelos, cascadas, terrenos montañosos y picos. Hay senderos y lugares para saltos en ala delta. Un lugar perfecto para un picnic en familia al son de trinos, donde se ven iguanas y micos.

• Cidade do Samba

Ubicada en un terreno equivalente a diez campos de fútbol, la Cidade do Samba agrega catorce talleres, una plaza central con dos grandes espacios cubiertos —uno para espectáculos y otro para exposiciones— cuatro cafeterías y 186 plazas de aparcamiento. La estructura fue construida para que catorce Escuelas de Samba pudieran crear los disfraces para el desfile de carnaval en la avenida Sapucaí.

La Cidade do Samba está abierta al público diariamente (excepto los martes) y, en las visitas guiadas los visitantes pueden familiarizarse con la elaboración de los disfraces y ver cómo funcionan y son construidas las carrozas e instrumentos. ¡Resistir a la alegría contagiosa del carnaval brasileño es imposible en este lugar que respira samba!

• Tranvía de Santa Teresa y Arcos de Lapa

Creado en el siglo XIX, el tranvía lleva pasajeros desde el centro de la ciudad hasta casi el punto más alto de Santa Teresa. Casi inmediatamente después de salir del terminal, el tranvía cruza los Arcos de Lapa, antiguo acueducto construido a mediados del siglo XVII. Luego, serpentea cerro arriba donde se ubica el barrio de Santa Teresa, pasando por calles estrechas, casas, mansiones, pequeñas tiendas y restaurantes.

El tranvía de Santa Teresa es el único sistema de tranvía de las regiones metropolitanas de Suramérica. El tranvía es una forma divertida de visitar Santa Teresa, hogar de artistas e intelectuales en los años 60 y 70. Un lugar agradable para comer y disfrutar de una linda vista.