Los Juegos Paralímpicos

Al contrario de los muchos deportes que se originan de deportes olímpicos adaptados, el Goalball fue creado específicamente para personas ciegas o con deficiencia visual. Su origen se dio en 1946, en Alemania, cuando el austríaco Hanz Lorenzen y el alemán Sepp Reindle inventaron la disciplina como forma de rehabilitación de veteranos de las dos Grandes Guerras Mundiales.

Casi 30 años después, en 1972, en ocasión de la celebración de los Juegos Paralímpicos en Alemania, hizo su primera aparición internacional. En la edición siguiente, realizada cuatro años más tarde en Toronto, en Canadá, el Goalball ingresó oficialmente al programa, pero apenas para hombres —las mujeres empezaron a competir en 1984, en la edición de Nueva York y Stoke Mandeville, en Inglaterra—.

En el Goalball, dos equipos de tres atletas lanzan pelotas alternadamente contra el adversario. A pesar de las distintas clasificaciones visuales de los atletas, todos compiten juntos y vendados para que nadie quede en desventaja. El espacio del juego es del mismo tamaño de un campo de voleibol (18 m de longitud por 9 m de ancho), y las porterías, que se ubican en la línea de fondo de cada lado, miden 9 m de anchura por 1,30 m de altura.

Cada mitad de campo se divide en tres áreas de 3×9 m: el área de aterrizaje, el área de defensa y el área neutral. Los equipos no pueden invadir la zona del adversario, y cuentan apenas con su espacio para lanzar el balón, que debe rodar por el suelo o rebotar y, obligatoriamente, tocar el suelo en el área del equipo o en el área de lanzamiento, antes de alcanzar el área del equipo defensor.

Ya los jugadores del equipo que defiende pueden tirarse al suelo para intentar cubrir todo el gol, también dentro de un área limitada, y cuentan con marcas táctiles —son colocadas cuerdas bajo la cinta adhesiva— para orientar su posicionamiento.

Aparte de arbitrar los partidos, en el Goalball, los árbitros tienen la función de comandar el juego, narrando la acción de los participantes. La Federación Internacional de Deportes para Ciegos (IBSA en inglés) se encarga de todas las reglas del deporte.

La pelota oficial tiene el tamaño de una pelota de Baloncesto pero sin cámara de aire interna, posee cascabeles en su interior y, en su exterior, orificios que potencian el ruido, para orientar los jugadores. Se disputan los partidos en dos tiempos de 12 minutos, con tres de intervalo. Cuando un equipo logra la máxima diferencia de 10 goles, se encierra el confronto inmediatamente, no importa el tiempo del partido.