Los Juegos Paralímpicos

Una adaptación del deporte más popular del planeta, el Fútbol 7, ingresó al programa paralímpico en los Juegos de Nueva York y Stoke Mandeville (Inglaterra), en 1984. Desde entonces, la disciplina crece y se difunde por todo el mundo año tras año.

El Fútbol 7 tuvo su origen en Edimburgo, capital escocesa, durante la tercera edición de los Juegos Internacionales para Parálisis Cerebral, realizados en la ciudad, en 1978. En la misma ocasión, se fundó la Asociación Internacional de Deportes y Recreación de Personas con Parálisis Cerebral (CP-ISRA en inglés), que rige el deporte en la actualidad.

La realización del primer Mundial se dio en 1982, en Dinamarca, dos años antes de su estreno en los Juegos Paralímpicos. Practican la modalidad únicamente hombres con parálisis cerebral resultante de secuelas de traumatismo craneoencefálico, o de accidentes cerebrovasculares.

Todos los atletas pasan por evaluaciones antes de cualquier competición y son clasificados en las clases 5 a 8, donde la octava es la de mayor habilidad funcional. Para asegurar que jugadores de todas las clasificaciones estén en campo, una regla determina que, por lo menos, un integrante de las clases 5 o 6 esté en campo durante todo el partido, y, como máximo, dos jugadores de la clase 8.

Otro aspecto interesante del deporte es que en campo, los jugadores son posicionados en las funciones conforme a sus posibilidades. Jugadores de la clase 5 con discapacidades en los miembros inferiores, y que tienen restricciones para realizar pases o chutar, normalmente actúan como porteros.

Las reglas oficiales se asemejan a las de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA en inglés), con adaptaciones que facilitan su práctica a personas con parálisis cerebral, como el número de jugadores por equipo: seis jugadores de campo, más el portero, en vez de los 11 tradicionales. Además, no hay fuera de juego, el partido tiene dos tiempos de 30 minutos y se puede hacer el saque de banda con una mano solo, en vez de las dos del Fútbol.

La semejanza con el Fútbol es un estímulo para el crecimiento del deporte en el mundo entero, y la constante revisión de las reglas oficiales permite que las personas con parálisis cerebral más acentuada tengan la oportunidad de practicarlo.