Los Juegos Paralímpicos

En los Juegos Paralímpicos, el Ecuestre se disputa apenas en la disciplina Adiestramiento Ecuestre. A pesar de que los registros del entrenamiento de caballos de guerra se remontan a siglos antes de Cristo, y de que el deporte forme parte del programa olímpico desde la década de 1910, la competición para personas con discapacidades tardó en empezar.

Las primeras competiciones de Equitación Paralímpica ocurrieron en torno al año 1970, en Inglaterra y en países de Escandinavia. Casi 15 años más tarde, el deporte aparece por primera vez en los Juegos en la edición de Nueva York y Stoke Mandeville, en Inglaterra, en 1984. Sin embargo, la poca popularidad resultó en su ausencia del programa hasta 1996, en Atlanta.

A partir de 2006, el Comité Paralímpico Internacional (IPC en inglés) transfirió la responsabilidad por los reglamentos a la Federación Ecuestre Internacional (FEI), lo que sirvió para popularizar más la disciplina con competiciones como el Mundial de 2007, realizado en Hatpury, en Inglaterra, que reunió nada menos que 132 atletas de 34 países.

Compiten en el Ecuestre atletas con cinco tipos distintos de discapacidad, clasificados en los grados I a y I b (usuarios de sillas de ruedas con poco o ningún equilibrio en el tronco, debilitación de funciones los cuatro miembros, pero buen funcionamiento de los miembros superiores), II (predominantemente usuarios de sillas de ruedas o personas con afectaciones acentuadas en el tronco), III (con afectación moderada unilateral y pérdida total de visión en ambos ojos) y IV (afectación en uno o más miembros, o algún grado de discapacidad visual).

Dependiendo de la clase en que se encuadre, el participante hará distintas reprises de adiestramiento con el caballo —en el grado III, se compite en paso, trote y galope, por ejemplo—. En las pruebas, jinetes y amazonas compiten juntos, sin distinción de sexo. Otra característica del deporte es que, además de los competidores, también los caballos reciben medallas.

Sea en las competiciones individuales que en equipo —con tres o cuatro participantes por equipo y donde al menos uno debe ser de grado I o II—, los competidores deben ejecutar tres reprises, entre ellas una Freestyle (en la que los atletas combinan sus movimientos con música), mostrando control del caballo. Un grupo de jueces evalúa el desempeño, y el conjunto con la mejor nota es el vencedor.