Los Juegos Olímpicos

Hay muchas teorías sobre el origen del Tenis, pero el punto de partida habría sido en torno al siglo XI, cuando dentro de los monasterios los monjes se tiraban una pelota de un lado al otro. A finales del siglo XII y principios del XIII surgió el Jeu de Paume (Juego de Palma), en Francia, en que los participantes utilizaban las manos para rebotar una pelota contra la pared.

A lo largo de los años, las raquetas reemplazaron las manos, se estableció un área de juego y, entre otros estilos, surgió el Real Tennis, muy popular entre los miembros de la nobleza británica y francesa. A finales del siglo XVIII, otros deportes de raqueta surgieron en Europa, pero el que realmente dio origen al Tenis, como lo conocemos hoy, fue el llamado Lawn Tennis, que se disputaba sobre la hierba y en los patios de las casas.

En Inglaterra, el deporte compartía espacio con el Críquet, en torno al siglo XIX, y llegó a utilizar algunas de sus reglas. Alrededor del año 1880, fueron disputados campeonatos, no solo en Europa, sino también en Estados Unidos.

Así, el Tenis estuvo presente en el programa de los Juegos de 1896, los primeros de la Era Moderna, y las mujeres compitieron ya en la edición de París, en 1900, aún como Lawn Tennis. La creación de la International Lawn Tennis Federation, en 1913, estandarizó las reglas.

El deporte estuvo presente hasta la edición de París, en 1924, y regresó como deporte de exhibición en Ciudad de México, en 1968, y en Los Ángeles, en 1984. El éxito del torneo-exhibición en la ciudad norteamericana fue tan grande que el Comité Olímpico Internacional (COI) decidió incluir de nuevo el deporte, con medallas en Seúl, en 1988.

El Tenis empezó a ser jugado en otras superficies, sintética y arcilla, pero a pesar de ello el Lawn (hierba) del nombre original de la entidad solo fue eliminado en 1975, dando lugar a la Federación Internacional de Tenis (ITF en inglés).

El deporte se disputa en individuales y dobles masculinos y femeninos, además de las disputas mixtas. Los participantes golpean la pelota con la raqueta y la lanzan en dirección al área de juego del adversario, por encima de la red, marcando puntos si el rival no consigue devolverla.

En Tenis, los partidos se disputan en sets, que se dividen en juegos. Los primeros tres puntos del juego se marcan 15, 30 y 40, y el punto siguiente es “juego”. Quien gane seis juegos primero se hace con el set. En caso de empate en 6-6, se disputa un desempate de siete puntos contado normalmente, llamado tie-break.

Los partidos se juegan al mejor de tres sets —con excepción de la final de individuales masculinos, que se juega al mejor de cinco—. Caso el partido avance hacia un set final no habrá tie-break y el vencedor será el que obtenga un margen de dos juegos. En los dobles mixtos, después del empate 1-1, habrá un match tie-break de diez puntos.

El formato de la disputa es similar al de los torneos profesionales, con eliminación directa, y los mejores de cada lado del grupo disputan el oro. Sin embargo, hay una disputa por el tercer puesto, el bronce, entre los perdedores de las semifinales, lo que no sucede en el circuito. Hay 16 cabezas de serie en los torneos de individuales, ocho en los de dobles y cuatro en los de dobles mixtos, determinados según el ranking mundial.