Los Juegos Olímpicos

Utilizado como medio de transporte desde la Antigüedad, en Egipto, Grecia e Italia, el Remo solo empezó a aparecer como deporte a finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII, en Inglaterra. La primera disputa oficial fue la famosa regata entre las Universidades de Oxford y Cambridge, que se realiza desde 1828 hasta hoy en el río Támesis.

Poco a poco, el deporte se popularizó en Europa y creció en otros continentes. En 1892, se creó la Federación Internacional de Sociedades de Remo (FISA en francés), y el año siguiente se organizó la primera regata, en Italia.

El deporte está presente en los Juegos Olímpicos desde la primera edición de la Era Moderna, en 1896, sin embargo, en Atenas tuvieron que ser canceladas las competiciones en aguas abiertas debido al mal tiempo. Así, el estreno oficial del Remo en el programa olímpico se dio en la edición de París, en 1900, solo para hombres. Las mujeres empezaron a competir en los Juegos de Montreal Canadá, en 1976.

Hay barcos para uno, dos, cuatro u ocho remeros, que pueden utilizar uno o dos remos. Las embarcaciones con ocho remeros también cuentan con un timonel, responsable por conducir el barco y comandar la tripulación. El objetivo del Remo es sencillo: completar un recorrido en una línea recta, llamada carril, en el tiempo más corto posible. Independientemente de la categoría o del tipo de barco, la distancia es siempre la misma, 2000 metros.

El carril de competición es limitado por boyas, y hasta seis embarcaciones compiten a cada prueba. En caso de más de seis embarcaciones inscritas en una competición, se disputan eliminatorias, repescas, semifinales y finales hasta que se determinen los clasificados en la final A, que disputan medallas. Los demás disputan la final B.