Los Juegos Olímpicos

Se reconoce la Lucha Olímpica como uno de los deportes practicados desde hace más tiempo —quizá solo el Atletismo sea más antiguo—. Existen registros de combates del año 3000 a.C., y el deporte llegó a formar parte de los denominados Juegos Olímpicos de la Antigüedad.

Para los griegos, la lucha tenía el status de ciencia y era el elemento de entrenamiento más importante entre los más jóvenes. Luchaban desnudos, cubiertos de aceite y con una fina capa de arena para proteger el cuerpo del calor o del frío. Se consideraba vencedor el primero que lograba hacer caer al adversario, no importa cómo.

La primera disciplina de Lucha en el programa olímpico fue la Grecorromana, presente desde los Juegos de 1896, los primeros de la Era Moderna, realizados en Atenas, Grecia —con excepción de la edición de París, en 1900, el deporte siempre estuvo presente—. El Estilo Libre en 1904, en San Luis, contaba apenas con luchadores norteamericanos.

Desde los Juegos de Amberes 1920, las dos disciplinas de lucha están presentes en el programa olímpico. Se añadieron las categorías femeninas en la edición de Atenas 2004 pero solo en lucha libre.

El objetivo de la lucha grecorromana y de la lucha libre es el mismo: inmovilizar al adversario con los dos hombros contra el suelo. La diferencia es que, en la grecorromana, solo se permite usar brazos y tronco para atacar e inmovilizar al adversario, mientras en la segunda se permite usar las piernas. Están prohibidos los golpes bajos, estrangulamientos, meter el dedo en el ojo del rival y tirar del pelo.

El área de combate es un círculo de 9 metros de diámetro sobre un tapiz sintético octogonal de 12 metros de lado. Se disputan las luchas en dos períodos de tres minutos con una pausa de 30 segundos. Se declara el vencedor por la suma de puntos en ambos períodos. Diferencias de ocho puntos en la lucha grecorromana y de 10 en la lucha libre aseguran automáticamente la victoria. Las caídas interrumpen los combates a cualquier momento.

 

  • Lucha Grecorromana

    Evolución de técnicas que ya existían desde la época de la Grecia Antigua, la Lucha Grecorromana surgió en Francia, en torno a 1830, como una técnica de combate desarrollada por el ejército de Napoleón. Al mismo tiempo, algunos luchadores que no tenían acceso a la elite del deporte recorrían el país en grupos para mostrar su talento.

    En 1848, el soldado francés Jean Exbroyat creó la primera gira oficial de la lucha y estableció la regla que prohibía cualquier contacto por debajo de la línea de la cintura. Llamó al estilo flat hand wrestling (“lucha con las palmas de las manos”). La influencia del estilo llegó a otras partes del continente europeo.

    La antigüedad y la popularidad de la disciplina determinaron la presencia de la Lucha Grecorromana en la primera edición de los Juegos de la Era Moderna, en Atenas, en 1896. No había tiempo de duración para los combates, celebrados entre atletas que competían en otros deportes.

    La Lucha Grecorromana profesional perdió credibilidad a lo largo de los años por sospechas de fraudes en los resultados —a pesar de que esto sirvió para divulgar el deporte, con un gran número de jóvenes que empezó a practicarlo, y para que los clubes no profesionales se estructurasen—.

    La disciplina no estuvo presente en los Juegos de París, en 1900, y tampoco en San Luis, en Estados Unidos, en 1904, cuando únicamente se realizaron eventos de Lucha Libre. La edición de Londres, en 1908, fue la primera a reunir los dos estilos del deporte en el programa olímpico.

    El objetivo de la Lucha Grecorromana es inmovilizar al adversario con los dos hombros contra el tapiz, utilizando exclusivamente los brazos y el tronco. Las categorías son divididas por peso: hasta 55 kg es la más ligera, y hasta 120 kg la más pesada. No existe la modalidad femenina en esta disciplina.

    Los combates ocurren sobre un tapiz sintético de 12 x 12 m y el área de combate es de 9 m de diámetro. Se disputan las luchas al mejor de tres periodos, de 2 minutos cada una, y caso no sea inmovilizado ningún contrincante de espaldas en el suelo, la decisión cabe a los jueces, que asignan puntos según las técnicas efectuadas por cada luchador.

    Se utiliza el sistema de eliminación directa en las competiciones y los dos vencedores de cada lado del grupo se enfrentan por la medalla de oro. Los luchadores derrotados por los finalistas en cualquier fase del torneo forman dos grupos de repesca y los vencedores de estos combates se llevan el bronce.

  • Lucha Libre

    Se practica la Lucha Libre desde hace más de un siglo pero la disciplina tiene menos historia y popularidad que la Grecorromana. Al principio, la disciplina era otra forma de entretenimiento, los combates eran atracciones en ferias y festivales por todo el territorio de Estados Unidos y de Gran Bretaña.

    Como indica su propio nombre, la Lucha Libre es un estilo más completo, en que no hay restricciones en la utilización de cualquier parte del cuerpo para derribar e inmovilizar el adversario —al contrario de la Grecorromana, en que los participantes pueden utilizar solo brazos y tronco—. Se permite utilizar las piernas y sujetar al oponente por debajo de la cintura.

    La disciplina estrenó oficialmente en los Juegos de San Luis, en 1904, pero las Luchas ya formaban parte del programa olímpico desde la edición de Atenas, en 1896, y siempre para hombres.

    El deporte no estuvo en el programa de los Juegos de Estocolmo, en 1912, pero regresó definitivamente en 1920 al programa olímpico, en la edición de Amberes, en Bélgica. La creación de la Federación Internacional de Luchas (FILA en francés), en 1921, sirvió de estímulo. Las disputas femeninas solo empezaron en Atenas, en Grecia, en 2004.

    Se dividen las categorías por peso: hasta 55 kg es la más ligera de las siete que disputan los hombres y hasta 120 kg la más pesada. La Lucha Libre femenina cuenta con cuatro categorías: hasta 48 kg, hasta 55 kg, hasta 63 kg y hasta 72 kg.

    Así como en el Estilo Grecorromano, los combates se producen en un área de 9 m de diámetro dentro de un tapiz sintético de 12 x 12 m. Cada combate se realiza al mejor de tres periodos, de dos minutos cada uno, y caso no se inmovilice ningún adversario con los dos hombros contra el tapiz, la decisión cabe a los jueces, que evalúan el desempeño de cada luchador por medio de puntos.

    Se utiliza el sistema de eliminación directa en las competiciones de Lucha Libre, y los dos vencedores de cada lado del grupo se enfrentan por la medalla de oro. Los luchadores derrotados por los finalistas en cualquier fase del torneo forman dos grupos de repesca y el vencedor de cada uno de estos grupos conquista la medalla de bronce.