Los Juegos Olímpicos

Las primeras demostraciones de Gimnasia Rítmica nacen con los ejercicios de gimnasia en grupo, en que se ejecutaban algunas coreografías. Otras influencias son las danzas clásicas, como el ballet; las escuelas de Gimnasia sueca, basada en rutinas libres; y la alemana, con el uso de aparatos para el acondicionamiento físico.

En torno a la década de 20, ya se disputaba la disciplina competitivamente en la extinta Unión Soviética, popularizándose en las escuelas. En 1942, tuvo lugar un torneo nacional y, poco a poco, el deporte creció en todo el mundo, pero solo casi dos décadas después la federación internacional del deporte reconoció oficialmente la Gimnasia Rítmica. En 1961, el deporte se convirtió en otra disciplina de la entidad, juntándose a la Gimnasia Artística masculina y femenina. Tres años más tarde se realizó el primer Mundial, en Budapest, Hungría.

La primera exhibición olímpica ocurrió en los Juegos de Melbourne, en 1956. En Australia, se incluyeron ejercicios con cuerda en su programa y, gradualmente, los ejercicios con aparatos en las manos fueron integradas a la Gimnasia Rítmica.

La disciplina solo ingresó en el programa olímpico en la edición de Los Ángeles, en 1984, con disputas individuales. Europa Oriental es la cuna del deporte, pero sus representantes no participaron debido al boicot que organizaron los países de la región. La modalidad de conjuntos fue admitida apenas en los Juegos de Atlanta, en 1996.

La Gimnasia Rítmica es una combinación de movimientos y danza. En el torneo individual, cada participante hace una presentación en un área de 13 x 13 m, con uno de los cinco aparatos: cuerda, pelota, aro, cinta y mazas. Sin embargo, según las reglas de la Federación Internacional de Gimnasia (FIG en francés), solo se utilizan cuatro aparatos en cada ciclo olímpico —de 2011 a 2016, por ejemplo, la cuerda quedará excluida—.

Lo mismo ocurre en las pruebas en conjunto, que cuentan con cinco gimnastas. Cada conjunto hace dos rutinas —en 2012, según la FIG, habrá un ejercicio con cinco pelotas y otro con tres cintas y dos aros—.

En la disputa olímpica, la competición individual cuenta con dos fases: la clasificatoria y las finales. Cada gimnasta ejecuta un ejercicio con un elemento y las diez mejores pasan a la siguiente etapa, en la que se presentan con todos los aparatos. La participante que suma el mejor desempeño se adjudica el oro.

Ya la fase clasificatoria en conjuntos empieza con un ejercicio utilizando cinco pelotas. En la siguiente, se utilizan cintas y aros. Se suman las notas de los dos ejercicios, y los ocho mejores equipos pasan a la disputa por el podio, en la que deben presentarse dos veces más.

Tres jurados, cada uno con cuatro jueces, evalúan las presentaciones en las siguientes categorías: dificultad, ejecución y plasticidad. Durante las rutinas, los elementos y las gimnastas deben estar en movimiento constante.