Los Juegos Olímpicos

Uno de los deportes olímpicos más antiguos, la Gimnasia, está presente en los Juegos desde la Antigüedad, cuando las pruebas incluían luchas y hasta duelos con toros. Como los hombres competían desnudos, se prohibía a las mujeres competir o incluso estar presente en las competiciones.

Esta disciplina creció en Alemania durante el siglo XIX y era propuesta como proceso de acondicionamiento físico y entrenamiento militar. Los espacios para la práctica de la Gimnasia empezaron a surgir en todo el continente europeo y fuera de él —en gran medida porque el deporte fue prohibido en territorio alemán—.

Así, dos escuelas surgieron al mismo tiempo: la sueca, basada en ejercicios libres en grupo, y la alemana, que utilizaba aparatos. En 1881, se fundó la Federación Internacional de Gimnasia (FIG en francés) y, años después, se incluiría el deporte en el programa de los primeros Juegos de la era Moderna, en 1896, solo en la categoría masculina.

Desde el estreno en el programa olímpico, en 1896, y a lo largo de los años 20, la Gimnasia Artística evolucionó: los aparatos individuales y las competiciones en equipos masculinas ingresaron en los Juegos de París, en 1924, y las mujeres pudieron participar en Ámsterdam, en 1928, en competiciones por equipos. Los eventos femeninos con aparatos solo estrenaron en la edición de Helsinki, en Finlandia, en 1952.

El programa de la Gimnasia Artística en los Juegos Olímpicos incluye ejercicios de suelo, salto, barras fijas, barras paralelas, caballo con arcos y anillas. Las mujeres compiten en suelo, salto, barras asimétricas y barra de equilibrio. Las medallas son concedidas en pruebas individuales, en las que el participante compite en todos los aparatos, y por equipos, también en cada aparato.

La primera etapa de la competición es clasificatoria, en la cual todos los gimnastas compiten. Los ocho países con mejor desempeño entre sus atletas avanzan a la final por equipos en la que tres participantes repiten todos los aparatos. El conteo final determina el podio de la disputa.

Los 24 mejores participantes de la competición general (con un máximo de dos por país) avanzan a la final individual, donde los gimnastas compiten en todos los aparatos. Además, los ocho mejores aseguran su puesto en la decisión de cada aparato.

Un jurado de nueve jueces adjudica la puntuación, evaluando el grado de dificultad y la calidad técnica de los movimientos ejecutados en cada evento. Faltas en la ejecución deducen puntos de la nota final.