Los Juegos Olímpicos

El profesor canadiense James Naismith inventó el Baloncesto en 1891 en el estado norteamericano de Massachusetts. Sus alumnos necesitaban mantenerse en forma con un deporte en cancha cubierta durante el invierno.

La versión original contaba con un concepto de trece reglas —algunas de ellas vigoran hasta hoy, como no correr con el balón en manos— y la idea principal de dar con la pelota en un blanco. Inicialmente, Naismith pensó poner una cesta en el suelo pero concluyó que sería más desafiador tener una canasta más alta que los jugadores, sin posibilidad de defensa.

En los primeros partidos del nuevo juego los blancos eran canastas (baskets en inglés) de duraznos con un diámetro de cerca de 45 centímetros cada uno, clavadas a 3,05 metros del suelo. Y nombraron al deporte Basketball (baloncesto). Al principio, los balones lanzados quedaban en la canasta y, solo un tiempo después, alguien tuvo la idea de cortar el fondo de las canastas para que cayera la pelota.

Siete años después de la creación del deporte, los norteamericanos ya organizaban su primera liga profesional, con seis equipos. En los Juegos Olímpicos de San Luis en 1904, también en EE.UU., los mejores jugadores del país formaron un equipo nacional e hicieron una exhibición del deporte. En 1906, se remplazaron las canastas por aros metálicos.

Sin embargo, para que el baloncesto formase parte del programa olímpico, se necesitaba una entidad para promover el deporte. Después de la invitación para formar parte de la Federación Internacional de Atletismo, y del apoyo del Balonmano por cierto tiempo, en 1932 se creó la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA en francés) con la participación de países como Italia, Argentina e incluso Letonia —lo que comprueba la popularidad del deporte en todo el mundo—.

En la edición de Berlín en 1936 se hizo el ingreso oficial al programa olímpico pero fueron perjudicados los atletas por disputar los partidos en los campos de tenis, de arcilla. En Múnich en 1972, empezaron las competiciones femeninas. En Barcelona en 1992, por primera vez formaron parte del equipo norteamericano de Baloncesto (el Dream Team) los jugadores de la NBA, la liga más fuerte del mundo, dando la oportunidad al torneo olímpico de reunir a los mejores.

El Baloncesto se juega entre dos equipos de cinco jugadores y se dividen los partidos en cuatro cuartos de diez minutos —se detiene el reloj cuando el balón sale de la pista o cuando se pide un minuto de tiempo—. Cada equipo tiene la posesión del balón durante 24 segundos y debe lanzarlo hacia la canasta antes de que se termine este tiempo. Los jugadores pueden dar hasta dos pasos con el balón en manos y andar con él si lo rebotan.

El equipo vencedor es el que marca más puntos en el tiempo regular. Si el partido está empatado al terminar el segundo tiempo, se jugarán cuantas prórrogas de cinco minutos sean necesarias para deshacer el empate. Los lanzamientos se hacen desde corta, media y larga distancia.

Para corta y media distancia se contabilizan dos puntos, y tres si se lanza la pelota desde más allá de la línea del arco, que se encuentra a una distancia de 6,25 metros de la cesta. Lanzamientos de tiro libre valen un punto.

El torneo olímpico de Baloncesto masculino y femenino empieza con una fase de grupos en la cual los doce países que participan en cada torneo se dividen en dos grupos de seis, y donde todos los equipos se enfrentan. Los cuatro mejores avanzan a la siguiente ronda, que es eliminatoria, y los mejores equipos de cada grupo disputan el oro. Ya los perdedores de las semifinales disputan el bronce.